Las piscinas desmontables son soluciones actuales que hacen un excelente servicio a la hora de incorporar este elemento en un jardín, de la forma más sencilla y sin necesidad de involucrarse en una obra de construcción.
Su principal característica es que viene desmontada y tendrás que ser tú el que junte todas las piezas en el jardín para armar la piscina al completo y empezar a usarla. Otro de los aspectos positivos es que puedes escoger el lugar en el que deseas ubicarla y que, además, suelen ser alternativas más económicas.
Sin embargo, si no se tiene en cuenta la decoración, estas instalaciones pueden quedar algo antiestéticas. Lo más aconsejable es que busques elementos que la integren en tu jardín y que puedas crear un espacio con armonía para ellas.
¿Cómo hacerlo adecuadamente?, ¿es posible tener un jardín de diseño con una piscina desmontable? Sí lo es. Aquí te vamos a proponer algunas de las mejores ideas para decorar la zona exterior alrededor de la piscina desmontable y crear un espacio precioso.
Todos los elementos
Un bonito rincón con maderas

En la actualidad es posible encontrar piscinas desmontables con diseños estupendos, pues la oferta de hoy en día queda lejos de los limitados modelos de plástico. De hecho, las versiones en madera son bastante comunes y estas nos van a dar mucho juego a la hora de incorporarlas con gusto en cualquier jardín particular.
Es importante, eso sí, no ceñirse a ponerla en el medio sin más acompañamiento, pues es posible que quede algo austera y sin gracia. Lo mejor en estos casos es emplear el mismo material para crear algo muy orgánico, empleando otras maderas a su alrededor.
Un buen ejemplo lo encontramos en la imagen superior, pues se puede ver con facilidad el encanto de poner vallas de madera alrededor e incluso crear un borde en el suelo para su ubicación con este mismo material crearás un jardín rústico muy especial.
La naturaleza exterior

Hasta las piscinas de estilo más industrial pueden lucir bien si eres minimalista en la decoración y te centras en potenciar la naturaleza de tu jardín. Esta maniobra puede ser todo un acierto si cuentas con una zona exterior espaciosa, que permita hacer respirar a la piscina en el centro y pueda crear la sensación de que la naturaleza se come al objeto.
Es una forma de simplificar la estética y hacer que el espacio resulte más funcional y despejado. Si pones una de estas piscinas en una zona pequeña, cargada de mobiliario y con pocas platas, puede quedar demasiado excesivo e incluso agobiante.
Con macetas y árboles

Integrar macetas con plantas y algunos árboles alrededor de la piscina, con la distancia adecuada de ella, puede dar otro toque diferente a tu jardín. Es una buena forma de mezclar con gusto lo artificial con lo natural y hacer que estos elementos casen mucho mejor entre ellos.
El resultado puede llegar a ser de revista si cuentas con una zona de suelo con baldosa o piedra para ubicar la piscina desmontable, y más todavía si esta es de madera. Va a quedar como una zona de baño y relax en una parte de tu jardín, incorporando este elemento como si estuviera pensado desde el diseño paisajístico inicial.
Una escalera rústica

Algunas piscinas desmontables son de metales o de plástico, algo que puede quedar muy bien en un jardín si se incluye otro tipo de material extra más natural. Al contar con todos los accesorios tan artificiales, el resultado podría ser similar al de una piscina municipal, un gimnasio o similar. Vaya, que no resultará muy acogedor.
¿Cuál puede ser una buena alternativa? Apostar por una escalera externa de madera, además, cuantas más curvas y formas tenga, mejor. Esto empezará a tomar otro aspecto mucho más interesante y elaborado a la vista, aunque no deje de ser un simple elemento más en esta ecuación.
Las miradas se van a centrar en la elaboración de carpintería que se juntará con la parte menos decorativa con gusto, creando un espacio que parece construido para mezclar materiales. De hecho, puede parecerse mucho menos a una piscina desmontable gracias a esta estrategia que cambia el foco de atención.
La zona de piscina con piedras

Las piedras son piezas que se emplean mucho en la decoración de los jardines, y como están a medio camino entre lo natural y lo construido, pueden ser el equilibrio perfecto para incorporar una piscina desmontable de una forma más orgánica en el paisaje.
Si tienes la ocasión, lo ideal es crear una zona especialmente acotada para la piscina creada a base de un suelo con pequeñas piedras. Con esto se hará un área diferenciada pensada para el baño, por lo que lucirá estupendamente. Además, las piedras son baratas e incluso las puedes recoger del jardín o del bosque, así que no será una solución especialmente costosa.
Al estilo de un patio

Cuando los jardines son grandes permiten crear áreas diferentes para tomar el sol, cenar al aire libre o cultivar determinadas plantas. Este sería un ideal de exterior en un hogar, y puede que tengas la suerte de contar con ello.
Al disponer una piscina que es desmontable puede ser interesante contar con un patio en el jardín y ponerla cerca de este, incluso en el interior. Nos referimos a una zona que esté pavimentada y que se pueda decorar con mobiliario de exterior.
El área puede llevar mesas, sillas y otros elementos para compartir momentos con convivientes e invitados, o simplemente hamacas para tomar el sol. Si la piscina se coloca en este punto estratégico, no romperá tanto con el ambiente natural y será más agradable a la vista.
Exótico jardín con rocas

¿Te gustaría tener un jardín bohemio que te inspire y en el que bañarte como en un manantial? Puede que pienses que una piscina desmontable va a romper esa esencia, pero nada más lejos de la realidad.
Si creas un rincón con rocas, objetos decorativos artesanos y una pequeña vaya de bambú, el resultado será impresionante. Sentirás que estás en las mejores aguas termales de la zona sin salir de tu propia casa.