Tomar la decisión de secar un árbol es algo complicado en todos los casos. Estos forman parte de la naturaleza y son un bien que se debe cuidar, proteger y perseverar siempre que sea posible. Con ellos obtenemos oxígeno y ayudamos a mantener el aire limpio, además de conservar el buen estado del ecosistema.
Sin embargo, en algunos casos no hay otro remedio. Esta práctica se debe llevar a cabo cuando un ejemplar ha tomado unas dimensiones excesivas para su ubicación, cuando pone en riesgo las propiedades o bienes que lo rodean.
Es imprescindible que pienses en las posibles soluciones antes de tomar la determinación de secar el árbol, pues este debe ser el último de los recursos. Si no hay otra salida, aquí te indicaremos cómo puedes hacerlo de manera eficiente y segura.
Todos los elementos
Evaluar la situación del árbol
Lo primero que debes hacer es evaluar la situación del árbol para decidir, en primera instancia, si es imprescindible eliminarlo, y, en segundo lugar, la urgencia que requiere. Los procedimientos para secar un árbol pueden durar varios días, semanas o meses, así que en caso de urgencia es posible que tengas que talarlo.
La tala parece una solución práctica y sencilla, pero no lo es. En la mayoría de los países es imprescindible seguir un procedimiento en concreto y solicitar un permiso a las autoridades pertinentes para proceder a cortar con una motosierra, aunque el árbol esté en tu propiedad. Asegúrate de cumplir con todos los requisitos necesarios si tomas esta vía.
Secar un árbol con el método de anillado
Hay diferentes métodos para secar un árbol y vamos a comenzar con el método de anillado. Lo que nos permite este sistema es cumplir la misión sin emplear elementos químicos como la lejía, la gasolina o el vinagre, sustancias muy empleadas para hacer este tipo de procedimientos.
Consiste en retirar una parte de la corteza del árbol haciendo una circunferencia alrededor de su troco. Este círculo tendrá unos 15 centímetros de ancho. Lo que se hace es interrumpir la circulación habitual de la savia de forma que, poco a poco, se irá secando.
Sigue los siguientes pasos para practicar el anillado correctamente:
- Toma un serrucho y haz una circunferencia alrededor del tronco del árbol que abarque todo el grosor de la corteza del mismo.
- Realiza la misma operación a 10 o 15 centímetros del primer corte.
- Retira la corteza que queda entre ambos cortes con la ayuda de un hacha de mano o similar.
Como se trata de un proceso que harás a mano, es interesante que emplees buenas herramientas que resistan bien el trabajo y que estén perfectamente afiladas. Así evitarás correr riesgos o tener accidentes.
Va a ser un proceso de secado natural que irá dando resultado poco a poco a lo largo de semanas o meses, no creas que va a ser algo inmediato. Si quieres agilizar un poco este proceso puedes pulverizar un producto herbicida por la parte que has cortado, donde ya no tiene corteza.
Si te decantas por esta opción, debes hacerlo un rato después de hacer cortado el círculo del tronco, de esta forma el árbol absorberá mucho mejor el producto. Una vez aplicado, tendría que tardar un mes y medio como mucho en secarse por completo.
Secar un árbol con un fertilizante especial

Con este sistema lo que se hace es fomentar una enfermedad en el árbol, de forma que se descomponga y se muera de una forma natural. Para ello, es necesario emplear un fertilizante que sea rico en nitrógeno, pues este compuesto favorece la proliferación de los hongos de madera. Ellos acabarán con el ejemplar.
El procedimiento consisten en realizar un agujero con un taladro en el tronco del árbol, seguido de unos cuántos más en puntos diferentes del mismo que crearán una circunferencia con su diámetro. A continuación, el fertilizante se introduce en esos agujeros para que penetre y haga efecto. Obtendrás el resultado pasadas de 6 a 8 semanas.
Secar un árbol con un machete y un herbicida
Con este método hay que depositar un herbicida en el tronco del árbol, y para ello se retirarán trozos de la corteza gracias a un machete o un hacha de mano. El herbicida en contacto con las partes blandas del árbol hará que este se seque.
El proceso será la retirada de algunas partes pequeñas de la corteza alrededor del tronco del árbol. Con un pulverizador o rociador especial para los productos químicos agrarios, se pone el producto en los huecos que se han dejado descubiertos. Es importante que, en este caso, se empleen métodos de protección y gafas para evitar daños causados por el producto herbicida, que es potente y peligroso también para las personas.
Secar un árbol con clavos de cobre
Con este método también se favorece la aparición de los hongos de la madera, así que funciona de la misma forma que el fertilizante de nitrógeno. Es una buena alternativa si no dispones del mencionado producto.
Tendrás que contar con clavos de cobre que tengan un tamaño similar al del grosor de la corteza del tronco del árbol. Estos se clavan haciendo un círculo alrededor del tronco, con la ayuda de un mazo cualquiera. Cabe destacar que resulta más efectivo cuando los árboles tienen un tamaño pequeño o mediano, para los grandes puedes necesitar la ayuda de algún producto químico como el herbicida.
Secar un árbol con la ayuda de gasolina

Este método para secar un árbol requiere que hagas una mezcla de varios productos químicos. Debes juntar gasolina con aceite de motor y cloro. Va a resultar efectivo aunque actuará con lentitud.
Es un sistema que funciona bien, pero resulta uno de los más contaminantes, pues si se caen gotas al suelo este puede verse dañado. Se emplea pintando el tronco con la solución mencionada y esperando a que haga efecto. Todo ello con mucho cuidado, ya que si hay césped o plantas cerca de la zona de trabajo es posible que dañes el ecosistema de la zona con las salpicaduras, y no solo el árbol que quieres secar.